Cuando pienso en ti papá es inevitable regresar a la infancia, a tantas risas y recuerdos en familia, a tantas travesuras y regaños, a tantas aventuras dentro y fuera de casa, y sobre todo a tantos momentos en los que tus brazos estuvieron listos para refugiarme.
Conforme los años pasan he sido testigo de cómo el tiempo viste tus cabellos de sabiduría y tus manos de ternura, conforme pasa el tiempo tu rostro se viste de resplandor cuando tus nietos te llaman abuelo.
Eres arquitecto de cuatro vidas y forjador de sueños, con amor y dedicación has cultivado un hogar de respeto y armonía, tu ejemplo me ha impulsado a convertirme en un hombre de bien, y tus consejos a valorar y entender la vida.
Tus palabras han sido el reflejo de tu actuar y tus acciones ejemplo de fe. Disfruto de cada conversación contigo y atesoro cada uno de tus sabios consejos; ¿sabes? el mundo ha cambiado papá… pero lo que no cambia es mi amor por ti.
En este día del padre, agradezco a Dios por tenerte junto a mí.
Jp, que lindo post. Me encantò. Creo que las circunstancias de nuestros arquitectos de la vida, como lo haces ver tu, es inminentemente real. Aunque cada hijo es fiel representante de una vida diferente a la tuya y a la de todos,El Amor de un hijo o hija por su Padre no cambia, no importando creencia, cultura o circunstancia adquirida en el camino de la vida. Yo exalto y apoyo el amor de un padre con su hijo y de un hijo a su padre! Te quiero Papi!!