Juan Pablo Guzmán – 30 de Marzo de 2009
El término “unión libre” a la fecha no tiene un significado en el diccionario de la RAE, pero sí un impacto muy grande en la juventud que apuesta por este modelo social “vanguardista”. En el año 2004, más de 5 millones de estadounidenses cohabitaron, es decir: estuvieron viviendo juntos en una relación sexual sin haberse casado.
La idea es conocerse a través de la convivencia para saber por medio de la experiencia si se es lo suficientemente tolerante para dar el siguiente paso “si funciona, me caso”
Por la misma fragmentación de la sociedad, muchos jóvenes son hijos de parejas divorciadas, o tienen familiares o amigos cercanos que se han divorciado, entonces, ésta, es una idea cobra sentido ¿Quién me garantiza que la firma de un papel hará duradero mi matrimonio? aunque equivocada y muy difundida, muchas parejas creen que la unión libre reducirá su riesgo de divorcio.
Los matrimonios que son precedidos por la unión libre tienen un 46% más de probabilidad de terminar en divorcio, más aún, para aquellos que han cohabitado “en serie” y han tenido múltiples relaciones.
Esta idea nace, ya sea, de un deseo egoísta o de un sentimiento de temor al fracaso por los modelos conocidos; la unión libre favorece en la mayoría de los casos a un miembro de la pareja dado que las personas que cohabitan no están comprometidas por igual. Casi siempre, la persona más comprometida tiende a tolerar una comunicación deficiente, un trato desigual e inseguridad. (Anne-Marie Ambert, “Cohabitation & Marriage: How are they related,” 2005, p.13-15)
El acto sexual tiene como propósito expresar amor, compromiso y una apertura a la vida en una entrega total y sin reservas por cada miembro de la pareja. Cualquier tipo de relación antes del matrimonio viola la dignidad de la persona, el significado nupcial y el propósito de la sexualidad.
La sexualidad en el matrimonio expresa y fortalece el amor conyugal y da sentido a la procreación.
Es posible que estés en busca de tu pareja ideal para el matrimonio, persiguiendo como objetivo final una relación íntima y duradera en donde puedan compartir sus sueños y sus deseos más profundos. En un esfuerzo mal dirigido (temor, malas influencias o desesperación), se puede ser victima muy fácilmente de una relación de unión libre; al hacerlo, destruirás tus oportunidades para alcanzar aquello que más deseas “un matrimonio firme y duradero”.
¡Es cierto! la firma en un papel no garantiza un matrimonio feliz y duradero, tampoco lo garantiza una relación de sexual sin propósito; tu compromiso de largo plazo expresado a través del pacto del matrimonio, la fidelidad y respeto mutuo son los elementos necesarios para fundamentar una vida conyugal perfecta en la imperfección diaria de dos seres que han decidido construir el amor cada día.
Considero que la mayoría de personas tenemos como ejemplo un matrimonio disfuncional, como dices, con nuestros padres o personas cercanas. Nos da pánico cometer los mismos errores o sufrir las mismas consecuencias, las cuales también han afectado nuestras vidas. Nuestra solución ha sido ir modificando las costumbres, intentando influir en el sistema, aceptando nuevas ideas para no seguir el camino que otros tomaron y que nos ha afectado. Sin embargo, seguimos cometiendo errores y contribuimos a crear relaciones basadas en el egoísmo, placer y beneficio propio. Es importante analizar por qué nuestras nuevas formas de vida tampoco funcionan y realmente comprometernos con nuestra pareja, ejerciendo nuestro rol y dar lo que nos corresponde sin condiciones, sin esperar a recibir para poder dar, bajo la guía y bendición de Dios y sobre todo siguiendo su palabra, para no convertirnos en ese ejemplo disfuncional de nuestros hijos.
Que buen articulo, es un buen mesaje a la juventud, que esta mal ubicada no ve las consecuencias que puede traer un pensamiento juvenil como le llaman “Experimentar” el cual esta completamente equivocado, Que Dios te Bendia Esperando Sigas Escribiendo Estos Eniquecedores mensajes.