Por: Juan Pablo Guzmán 25 de Marzo de 2009
El pasado 21 de febrero se celebro en el Teatro Kodak de los Ángeles la 81 entrega de los premiso Oscar de la Academia de las Artes Cinematográficas en medio de una atípica protesta de grupos pro-morales en contra de la puesta en escena de la película Milk.
Sean Penn se hizo acreedor a la estatuilla de oro como mejor actor de reparto al encarnar al político de los años 50´s Harvey Milk, quien fue el primero en la historia en declarase públicamente homosexual.
Por su parte Penn al recibir el premio arremetió contra los opositores de este tipo de inmoralidades ¿Acaso esta plataforma mundial es un escenario pro-inmoralidades? según él “llegará el día que se avergonzarán de la represión social hacia esta forma de vida”
Es muy claro que a pesar de ser un actor con una reconocida trayectoria, su vida personal esta sustentada sobre principios amorales y por ende sus valores lo hacen reaccionar fuera de contexto en medio de esta importante premiación. Sin embargo, yo le pregunto Sr. Penn ¿Acaso la tarea de un actor es tratar de imponer sus preferencias sexuales a miles y miles de espectadores?, ¿Será que las protestas por el contenido de este tipo de películas son infundamentadas?, ¿No será que el diminuto grupo social que usted representa debería someterse al canon moral que rige toda sociedad?
Una cosa es la libertad de expresión y otra muy diferente, defender el libertinaje, no se puede hacer uso arbitrario de estos términos, los cuales según sus declaraciones son una falta de justicia. La sociedad no es tonta, y créame, no se deja engañar con victimizaciones públicas que persiguen manipular la opinión a favor de propuestas egoístas y amorales.
Usted es un artista, es decir representa o da vida a un personaje o ¿Acaso sus preferencias sexuales lo llevan a defender a estos grupos? Es un secreto a voces que cualquier ser humano que se declare homosexual en el fondo no esta satisfecho consigo mismo, pues él (ella) sabe que su naturaleza es otra.
Pararse en un pódium y decirle a mundo que el homosexualismo es una virtud no requiere de valor en este mundo relativo, lo que realmente requiere valor es parase frente al espejo y decidirse a buscar ayuda. El homosexualismo tiene solución, si y solo si, se desea regresar a la naturaleza de ser hombre o mujer.
No nos dejemos llevar por este tipo de manipulaciones, es necesario hacer valer nuestra voz y no permitir que la inmoralidad gobierne nuestra sociedad.
¡Si existiera un Oscar a la inmoralidad, señor Penn, seguro usted es el ganador!
Hola, que interesante está su página y muy bonita. Usted es una persona con un gran potencial, quien tiene mucho para dar. Siga adelante, siempre dejandose llevar por la guíanza de Dios. Bendiciones!!!!